27.3.14

sobre lo que no hay que hacer cuando se empieza una investigación para doctorado: ejemplos de cómo quedarse mirando como otros bailan.



Antes de entrar en lo específico del problema que me interesa en la pintura voy a exponer las preguntas que me surgen con respecto a la investigación en el arte, o desde el arte. Éstas son las preguntas que tengo para empezar: ¿Es posible hacer una investigación académica de pintura con sólo el propio conocimiento sobre pintura? ¿Es posible conceptualizar asuntos de imagen a nivel de doctorado considerando la historia del arte, la psicología, la sociología (o cualquier otra disciplina o ámbito donde la investigadora tiene menos experiencia) sólo tangencialmente, sin el conocimiento que se tendría de esas disciplinas de haber estudiado sus grados mínimos de licenciatura y maestría? ¿O se pretende que una cree sus propios métodos de investigación, quizás importando libremente conceptos de otras disciplinas medianamente comprendidas para aplicarlas como en un juego, de la misma manera que tomamos referencias libremente de todos los ámbitos imaginables cuando pintamos? ¿Existirían criterios de evaluación para esos casos?
Otro asunto que me asalta al comienzo es este: ¿es posible investigar olvidando el propio género femenino? ¿Se busca que yo mire la pintura desde otro punto de vista distinto del de este ser humano que dibuja y pinta desde su experiencia de ser mujer en Latinoamérica, como extranjera, como madre, como trabajadora, etc., con toda la historia personal a cuestas? Desde esta mujer que pinta en medio de la hegemonía masculina en el ámbito ¿es beneficioso o siquiera posible, dejar de lado la conciencia de lo que es el contexto histórico en el cual me paro como pintora?
Si a partir de estas circunstancias, y sabiendo que para la investigación en asuntos de acción humana, de quehaceres que involucran la percepción, es imposible no tomar en cuenta al que realiza la investigación, su historia y su lugar, ¿tiene sentido pretender objetividad al modo como se entiende en un experimento científico? El planteamiento de hipótesis/tesis, de comprobación de datos o procesos, de generalización, de inducción o deducción, y muchas otras metodologías de investigación para lograr conocimiento general, parecen criterios que será imposible de utilizar seriamente en un estudio de arte sin pretensiones científicas.
¿Qué es verdaderamente posible en una investigación sobre producción de arte? ¿Qué es deseable? ¿Se puede esperar conocimiento general? ¿Se desea conocimiento general? ¿O sencillamente sólo es posible obtener información que retrata y reconstruye verbalmente una acción particular, personal, una acción que parece ser cada vez distinta? ¿Cuáles son las maneras para asir este conocimiento?
Otra pregunta se desprende de la pregunta primera sobre si es posible hacer una investigación de pintura que cumpla con las ambiciones del programa de posgrado, desde el propio quehacer: ¿no habría que establecer una definición de lo que es arte, o menos ambiciosamente, decir qué es una obra de arte visual, primero que nada? ¿Es posible abordar una investigación en un ámbito de estudio sin intentar siquiera definir el terreno y algunos criterios de relevancia?

Este es el contexto de mi experiencia: observando mi quehacer de pintora, experimentando con las cantidades y cualidades de los materiales, con las posibilidades de las nuevas tecnologías, veo sus efectos estéticos; modificando el proceso según la experiencia y editando manchas para llegar a esa imagen original que no conozco pero que busco ver dentro de las variables que me permite la imagen plana, podríamos decir que lo que estoy haciendo es ir construyendo una manera de hacer pintura, donde construir imágenes es una manera de buscar ideas visuales. Voy de la idea/emoción hacia la forma que produce una nueva idea/emoción, y todo el proceso que no trata de copiar ningún otro, es un continuo de prueba y error. Igualmente cuando trabajo en el computador. Cruzando al medio digital me llevo una maleta de escaneos de trazos y manchas, dibujos y bosquejos, y los modifico en múltiples capas transparentes jugando con el color como sólo es posible hacerlo con un computador. En el medio digital ensayo posibilidades que están influenciadas por mi experiencia en la pintura. En el medio digital ensayo posibilidades que sólo se pueden quedar en el medio digital en forma de ilustraciones, pero existe un intercambio, una suerte de traducción.
Detrás de estas actividades recién descritas, donde se analiza, critica y corrige según un conjunto de intenciones y escala de valores pre-establecidos personales...quizás haya un método para construir imágenes que se puede describir, compartir… pero ¿qué sentido tendría recopilar toda esta auto-reflexión que ocurre cuando experimentamos con métodos, fases, técnicas y herramientas en la búsqueda de imágenes significativas, pero únicas? ¿Es la recopilación de información, la descripción, la única posibilidad de estrategia de estudio? ¿O podemos imaginar que existen situaciones comunes a las artistas, tal vez no estéticas obvias, pero quizás intereses, motivaciones comunes? Por otro lado, ¿existirán procesos que determinen estéticas relacionables producto de herramientas comunes de las cuáles podemos sacar conclusiones generales?

El problema es este: ¿es posible el conocimiento general en un estudio de posgrado de artes visuales? ¿O es posible sólo traspasar el conocimiento particular y técnico, el que tiene que ver con el cómo yo percibo, interpreto, busco, intercambio y hago muchas otras cosas más cuando hago una imagen?
A lo que voy es que creo que el estudio teórico realizado por el artista debe aprovechar su punto de vista especializado en la producción, y aprovechar lo que puede decir de la propia obra. Porque, ¿cuál es la alternativa? ¿Comentar la obra de otro?  ¿Desarrollar una tesis sobre un tema en el arte? En otras palabras, ¿tendría sentido renunciar a la propia experiencia para tratar de construir una tesis sobre arte como se hace en historia del arte?
Con cualquier otra manera de investigar, en el caso de no tener otro campo de conocimientos que aporte a la investigación, no se podrían obtener resultados que realmente entreguen algo nuevo al programa de posgrado. Con cualquier otra manera de investigar no se obtendrá nada ni cercanamente similar a una tesis de historia del arte y seguiremos en la misma condición de precariedad con respecto a la teorización con respecto a la disciplina de elaborar hipótesis con respecto a una obra, a un autor, a un movimiento culturas, etc.

No se puede ni siquiera empezar a proponer una metodología de estudio efectiva sin atender primero la necesidad de puntualizar lo que podrían ser los objetivos de un estudio en el arte desde la experiencia de la producción. Por eso es que me parece indispensable empezar con esta pregunta: ¿qué tipo de objetivos es razonable de esperar en un estudio sobre producción de obra artística? Y a mi modo de ver este es el primer problema o el problema exterior o general teórico, independiente, del segundo problema que es el particular o práctico.